El nuevo matinal Luzma Cachai ya está dando que hablar en las mañanas de TV+, y esta vez fue Otakin quien dejó la escoba con una confesión tan honesta como divertida.
En plena conversación con el conductor Ariel Osses, salió el tema que nadie quiere vivir cuando organiza algo: los invitados que dicen que sí… y después desaparecen.
“¿A quién invitaste? Dijo que sí y no llegó”, le preguntó Ariel, directo al grano.
Y Otakin no dudó en responder, aunque hizo una importante distinción: “Yo entiendo que fue por trabajo. O sea, una cosa es invitado que no fue, y otra cosa es invitado que confirmó y no fue”.
¡Punto para él! Porque claro, no es lo mismo no contestar que decir que vas… y dejar el asiento vacío.
Los nombres que sorprendieron
El primero en salir al baile fue Luis Mateucci. “Mateucci fue el primero”, lanzó Otakin entre risas, dejando claro que no hay mala onda, pero sí memoria.
Después vinieron más nombres: su “querido amigo” Dunga junto a la actriz Carla Melo. Eso sí, ahí fue más comprensivo. “Pero también fue por pega, porque no alcanzaron a llegar… Es que la única forma de llegar era que se comprara una avioneta”, bromeó, bajándole el perfil al asunto.
Y cuando parecía que la lista terminaba, apareció otro confirmado que no llegó: Maluco, quien incluso había asegurado asistencia junto a su señora. “Maluco también con su señora, que me confirmó y después no fue”, contó.
¿Desaire o cosas que pasan?
Lejos de victimizarse, Otakin se tomó todo con humor, entendiendo que en el mundo del espectáculo las agendas cambian a último minuto y los compromisos laborales pesan.
Pero igual, admitámoslo: siempre duele un poquito cuando alguien confirma… y no aparece.
Eso sí, si algo dejó claro en Luzma Cachai, es que lo suyo no es el rencor. Es la anécdota. Y cuando se cuenta con esa cuota de ironía, hasta el plantón se transforma en buen contenido mañanero.