Extraditan desde EE. UU. a cinco peligrosos delincuentes venezolanos vinculados al Tren de Aragua
Las autoridades chilenas concretaron la extradición de cinco peligrosos delincuentes venezolanos desde Estados Unidos. Los imputados, vinculados a distintas facciones de la organización criminal transnacional Tren de Aragua, aterrizaron en la Base Aérea Pudahuel de la Fuerza Aérea de Chile para ser puestos a disposición de los tribunales.
El Director Nacional de la Policía de Investigaciones (PDI), Eduardo Cerna, fue enfático al referirse a la operación: “En Chile no hay impunidad. Donde estén, los investigaremos, los ubicaremos y los detendremos. No importa dónde estén. Nos podremos demorar, pero a Chile van a llegar a cumplir condena”.
Los cinco extraditados venezolanos enfrentan graves acusaciones que incluyen homicidio calificado, secuestro, trata de personas con fines de explotación sexual y tráfico de migrantes, delitos cometidos en las regiones de Tarapacá, Coquimbo, Valparaíso y la Región Metropolitana.
Nuevas Facciones y Vínculos con Casos Emblemáticos
Esta extradición ha permitido a las autoridades confirmar la existencia y operación de nuevas facciones del Tren de Aragua en el país. Entre ellas se encuentra “El Tren del Desastre”, que operaba principalmente en Antofagasta, y a la cual pertenecería Jesús Golding, uno de los extraditados. Otro de los detenidos, Edgar Benítez, alias “El Fresa”, está directamente vinculado como el encargado de la logística en el secuestro y posterior homicidio del exmilitar venezolano Ronald Ojeda.
A la lista se suma Jonaiker Seguera, requerido por un homicidio calificado en Coquimbo, y Gregoris Cortez, imputado por el mismo delito en Los Ángeles. Estos nombres forman parte de lo que las autoridades han denominado “la lista del terror”, delincuentes de alta peligrosidad que habían logrado escapar del país.
Máxima Seguridad para Evitar Operaciones desde la Cárcel
Dada la alta peligrosidad de los imputados y el riesgo de que continúen operando desde el interior de un recinto penal, Gendarmería dispuso su ingreso al Recinto Especial Penitenciario de Alta Seguridad (REPAS).
María Angélica Aguirre, de Gendarmería, detalló las estrictas condiciones de reclusión: “El régimen que tiene esta unidad, tanto en la tecnología como en la habilitación de celdas individuales y la observación permanente, inciden en que ellos tengan un contacto absolutamente controlado con sus familiares y ningún contacto hacia el exterior”.
Los detenidos vivirán bajo vigilancia por cámaras las 24 horas del día, incluso dentro de sus celdas, sin contacto con otros internos y con visitas restringidas, con el objetivo de desarticular por completo sus redes de apoyo y su capacidad de impartir órdenes desde la prisión.
El operativo, que incluyó la coordinación entre la PDI y agencias policiales de Estados Unidos, marca un precedente en la persecución de miembros de organizaciones criminales que operan en Chile y buscan refugio en el extranjero, reafirmando el compromiso de las autoridades de no cesar en su búsqueda y enjuiciamiento.
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