“Lo de nana me enorgullece enormemente”: Nené y su mensaje para los “haters”
El tercer capítulo de Desde mi cocina con la Nené de TV+, no solo siguió consolidando su buena sintonía con el público, sino que también se dio el tiempo de hablar —sin filtro y con humor— sobre la recepción que ha tenido el programa en redes sociales.
Durante el capítulo, Nené y Viñuela comentaron los numerosos mensajes positivos que han recibido tras el estreno, destacando el cariño y apoyo de la audiencia. Sin embargo, también quisieron detenerse en los comentarios negativos que, inevitablemente, aparecen en redes, poniendo especial atención en uno que les llegó directamente en un post del programa.
Todo comenzó cuando Nené lanzó sin rodeos: “hay que hablarles a los que no les caemos muy bien”. Acto seguido, José leyó el comentario que decía: “cual de los dos mas pesado, la nana y el wueon”, reaccionando de inmediato con ironía y humor.
Fiel a su estilo, respondió entre risas: “hueón significa amigo, por eso quiero darle las gracias señora”, desatando carcajadas en el estudio y demostrando que las críticas también pueden enfrentarse con liviandad.
“Me enorgullece enormemente”
Lejos de incomodarse, Nené aprovechó el momento para resignificar una de las palabras utilizadas en el comentario y señaló: “bueno lo de nana, decirle también a ella que me enorgullece enormemente”. A partir de eso, compartió una potente anécdota personal que rápidamente conectó con el público.
Según relató, el episodio ocurrió cuando estaba haciendo la fila para pagar en un supermercado y una señora se le adelantó. Nené le dijo: “¿Perdón? Yo estoy primero que usted”, a lo que la mujer respondió de manera despectiva: “¿Y tú que te crees? Nana”. Sin perder la calma, pero con una respuesta contundente, Nené contestó: “Si no fuera por esta nana y por todas las que están en mi país y en otros países, a usted literalmente señora, la mierda le llega al cogote”.
La respuesta provocó aplausos inmediatos en el estudio, transformando una experiencia incómoda en un momento de reivindicación y orgullo, muy en la línea del sello auténtico y sin maquillaje que caracteriza a Desde mi cocina con la Nené.